Seguidores

16 sept. 2011

Mente profunda

Sea la tolerancia de su merced
soslayo de su imperia vehemencia
collar,que oprime su atajada conducta
galeones esporádicos,amasajados
y enturbiados con el poder de la burla;
recién indultan su tiranía
opresión que liturgia la enferma despota.
Allí cuelgan los honores
que malforman los trechos
de ojos abiertos,
con mirares de inciertos progresos,
gritares minuciosos disparan
como rebeldes insulsos
que zancadean en trampas angustiosas,
espinas fluyendo en ríos de sangre
muestra del camino agonizante
con ruinas y surcos,
donde la pobreza se presenta.
Reclamar,sin que nadie pueda escuchar,
el movimiento de donde viene
y cuando la calma se detiene
anuncia,de nuevo el regreso del despertar,
inmersos en un profundo pozuelo.

5 comentarios:

  1. Estupendo poema, intenso y vibrante. ¡Felicitaciones! Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Hola Mía, un hermoso poema que refleja nuestra realidad...la intolerancia y la injusticia se han vuelto moneda de circulación universal, pero es bueno alzar la voz como lo haces tú...recibe un afectuoso saludo.

    ResponderEliminar
  3. la vida es un sube y baja, un ven y va, me sorprende en la calle conocer personas que no creen eso.

    ResponderEliminar
  4. Las sociedades del mundo están más locas que nunca,bien lo decía el tango de aquí.Siglo 20 cambalache,problemático y febril....A pesar de los tornados que se nos vienen encima,debemos procurar mantener la calma,para seguir navegando en el mar de la vida. Agradezco tu reciente visita ¿Has dejado de escribir en éste blog?
    Abrazos con afectos,Mía.

    ResponderEliminar
  5. Mi querida Mia, gracias por haber venido a visitarme, soy tantos, que entre los cientos de correos del apostolado y los comentarios, no llego casi a tocar la cama.
    Tu poema está reflejando en contenido de mis correos, una humanidad deshumanizada, o mejor aún desnaturalizada, hundida en el cieno.
    Gracias por esta a mi lado
    Con ternura
    Sor. Cecilia

    ResponderEliminar