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26 oct. 2011

Como la vida misma

Naciste siendo un juguete viviente rodeado de tanta riqueza,que se desbordaba hasta en los rincones más inverosímiles de aquella casa.

Fruto del "Gran señor",hombre que de honores lo llenaban por donde quiera que fuera;ya que era fuente de sanar a quienes pedían de su ayuda.
Y de la "Señora",mujer astuta,perspicaz y de gran nobleza.Luchadora y buena madre.

Cuando fueron pasando los años,aquel juguete demostró ser un estorbo ante el "Gran señor" y fueron duras sus conductas hacia el.
Hasta llegar a desprenderse de lo más valioso que tenía en el momento,la persona que le dió la vida.
Lloró,golpeó,gritó,no podía comprender el por qué de todo ello.

Un dia de regreso a casa,se encontró con que la sirvienta yacía sentada en la butaca,como dueña y señora de la casa.Le miró y sonrió.
En ese instante el "Gran señor",salió de su despacho y le dijo:
-Quiero hablar contigo,¡siéntate!-
-A partir de ahora Celia (la sirvienta),vivirá con nosotros,bajo este mismo techo.Y quiero que te dirijas a ella como mi mujer,ya que dentro de unas semanas será tu nueva madre.-

El chico se quedó totalmente en silencio,propinándole un gran escupitajo a sus pies y salió de casa dando un gran portazo.


                                                                                                                                          Continuará

24 oct. 2011

¡Que comience la música!

Que suenen los tambores
gritándole a los suyos,
flautas y violines
besando con orgullo.
Trompetas y guitarras
danzando en su cantar,
que lleguen los pianos
y dejen su compás.
Acordeones
¡que nervio ponen!
ante su tan dulce melodiar.

En tan solo segundos
la orquesta va a comenzar.
Que si una jota,
una muñeira,
una sardana,
¿tal vez será?
o con el paso de ese flamenco,
que baila siempre
con su letrar.
Ese tango que hace añil
el baile con mayor raizal,
que con sus pasos produce
un romance que delirar.

Si el trombón
con su sonido
avisa que está por entrar,
no dejemos
el violonchelo
que adorna siempre
ese actuar.
El clarinete,
con voz muy fina
es el corista
con gran aceptación,
y las maracas
que inundan vida
en todo el acto
sin excepción.

Escuchar todo el augurio
que protagoniza
este sonar,
son melodías
que brindan
a todos los oídos
con la amistad.

Marea eterna



En una profunda marea
     donde desorbitar mis ojos,
  mientras el corazón
            hace flotar a la deriva
cuál muestra de tu ausencia.
     Incapaz de ahogar
                  la alabanza
          que en su consumir,
    llevó el trastornar
          al desbordamiento
                  de sus palabras.

¡Que te vaya bien! bien amado.

22 oct. 2011

Vestida de rojo

Noche tardía en su augurio

¿quién quiere,velar de su compañía?

el silencio se descalza complaciente

tú,viva música de relente.

Calma su sed entre ráfagas,

columbrea su aroma,

y el encarnado vestido que viste

¡oh! quién pudiera ser más bella.

Un pétalo de esa linda rosa en tu boca,

y cuando el pliegue se realza entre las sábanas,

bien se ensalzan las candelas

arde el fuego

y se libera.



18 oct. 2011

La fuerza de la vida

Aguarda cuando caminen en la oscuridad
y haz de tu juicio un juramento,
delatores los hay en todas partes
ten fuerza al calumniar sus encuentros.

Sé que en tus ojos
no hay descripción,
sino un argumento de rociar fuego
que al pretender apresurar,
el valor es el dueño del momento.

La tristeza,
quién camina sin sus botas de oropel
desnuda se muestra en el albedrío,
no encuentra el cobijar
que le de aliento
solo un desarmar de calma,
persigue sus lamentos.

17 oct. 2011

El acto mejor guardado

Háblame,sin decir palabras
mirándome como tu lo haces,
sin percibir miradas
que me derrumban en instantes.

Ni tocar mi cabello con las manos,
besar mis labios sin tomarlos,
sonreír cuando la risa anda sola,
cuando la verdad
se hace tímida a todas horas.

Nuestra lejanía se siente cerca
como aquel espejo,
que divisa por momentos.

15 oct. 2011

El repliegue

Es bello cuando al despertar,nuestras sombras se muestran estrechadas con gran precisión;impregnando todo aquello que pueda localizar sus abasteceres y siendo mútua compañía,absteniéndose a tocar nuestras pieles por donde quieran que estén.
Acicalar nuestras manos cada vez que los besos absorban el condimento esencial,que manipula la esencia de llegar a arrastrarse cada vez que el deseo llega sin avisar y consigue devorar locuazmente,la tensión que se promulga en el rostro.

Cuando se interrumpe el silencio,se masifica la vida oculta en grandes grados de sensibilidad;sin connotar que la maestranza de la misma es símbolo instintivo,que predomina imperecederamente en el labrantío de nuestro interior.