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19 ago. 2011

Dia extremo

Observa el buitre,
cuando su zarpa intenta agazapar
al colibrí que en su huída
tiene rotas sus alas,
y sus verdes plumas
alborotan su nido;
que miseria invade
con frío que en su sangre maltrata,
asustadizo queda en su ramal
sin poder maniobrar su avivar
y esperar,cuando llega su final.
Boca de hambrienta perdida
quién nace para despertar en su sufrir,
y contemplar como la suerte desampara
dándole como condena su dormir.

4 comentarios:

  1. Hola Mía,

    Llegué hasta aquí, ya que soy seguidor de Julio y me llamó la atención, tu comentario. De ahí que te visitara.

    En cuanto al poema irradias con imágenes con el título de "Un día extremo" lo que alma y el corazón proyectan en sistoles y diastoles.

    Un abrazo, amiga. Si deseas ver alguno de mis blogs, te aconsejo: http://joaquinlourido.blogspot.com/

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  2. Tomamos verdadera conciencia de la fragilidad en nuestras vida, cuando la muerte asoma, aún cuando nos roza.Hay muchos buitres dando vueltas,procuremos tener mejor defensa que el colibrí,también defender a otros,pero pueden ser implacables las garras,cuando la hora llega.
    Abrazos,Mía.

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  3. Ciertamente aún subsiste la ley del más fuerte, Darwin y Nietzsche lo dejaron bien claro. Quien pierde la vitalidad pierde la vida; ¡aunque! He aquí la trampa del posmodernismo, hoy parece que no importa la vitalidad (inteligencia, honestidad, hombría de bien) sino el amaneramiento, la hipocresía y la atorrancia. ¡Oye, los dos escritores que me anteceden, Quino y Guille, son de recomendables como no los hay!
    Un gran abrazo.

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  4. Hay que tener una máxima precaución en todo ello,no todo el mundo puede salir del apeadero.

    Gracias por la recomendación Julio,los hay de muy buenos sino mira en la lista de mis seguidores :).

    Gracias a todos!

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